Plastificadoras de papel. Precios, ofertas y tablas comparativas

plastificadora de papel A4 Crenova

Las plastificadoras son un tipo de herramienta que se utiliza de forma habitual en todo tipo de entornos, dado que hace mucho que dejó de ser una herramienta únicamente recurrente en el ámbito profesional. Pero para adquirir una y proteger documentos de todo tipo tenemos que tener en cuenta una amplia serie de factores. De ello os hablaremos en las próximas líneas y os ayudaremos a conocer cuáles son los mejores modelos que podéis encontrar en el mercado en estos momentos.

¿Qué debo tener en cuenta antes de comprar una máquina plastificadora?

Los factores que debemos tener en mente antes de realizar la adquisición de una plastificadora son numerosos. Si los tenemos en cuenta podremos llegar a tomar la mejor decisión y adquirir la máquina que nos proporcione el mejor acabado posible. Tal y como veremos a continuación, es importante que decidamos de qué envergadura queremos la plastificadora, saber cuál será el tamaño de documentos que plastificaremos, qué acabado queremos que tengan y otros rasgos adicionales, como la velocidad de plastificación o el coste de la máquina.

¿Industrial, oficina o para casa?

Dependiendo del uso que le vayamos a dar podremos elegir entre las plastificadoras industriales, de oficina o las de uso doméstico. La elección entre un modelo y otro influirá en los rollos que se utilizarán para el plastificado, así como en otros detalles.

Las plastificadoras industriales están recomendadas para fábricas y negocios especializados a la vista de su potencia, tamaño y nivel de rendimiento. No es el tipo de plastificadora que necesitemos salvo que encajemos en uno de esos grupos y se trata de máquinas que solo se compensarán en empresas donde sean utilizadas de forma diaria. Permiten plastificar todo tipo de documentos, planos, anuncios publicitarios, libros y cualquier elemento que se nos ocurra. También tienen capacidad para encapsular documentos a dos caras de forma rápida, optimizando el proceso de plastificación y asegurándose de que el laminado es de gran resistencia, contando además con capacidad para resistir el contacto del agua.

plastificadora de papel función ABS

El modelo de oficina es de reducido tamaño, similar a las plastificadoras domésticas, pero tienen un mayor nivel de eficacia, más velocidad y en ocasiones pueden cubrir documentos de un tamaño superior. Están recomendadas para entornos de trabajo en los que tengamos costumbre de plastificar láminas de una manera frecuente. Por su lado, las plastificadoras para casa son más baratas, tienen más posibilidades de sufrir atascos, son un poco más lentas, pero en términos generales son eficientes y cumplen con las necesidades de los usuarios.

Tamaño de los documentos

Resulta conveniente pensar qué tipo de documentos vamos a proteger con plástico gracias a la máquina. Aunque hay algunos modelos disponibles en el mercado que ajustan su tamaño y medidas para especializarse en el plastificado de documentos en tamaño A4, lo cierto es que resultan más prácticas y flexibles los modelos que llegan hasta A3. En este caso no importará si queremos plastificar un documento de amplio tamaño o si nos vamos a limitar a uno tamaño folio o incluso uno menor. Siempre es mejor pasarnos que no quedarnos cortos y el modelo A3 cubre todas las necesidades sin ser excesivamente grande.

Acabado de los documentos

El grosor del plástico que queramos que tengan nuestros documentos plastificados también influirá en la compra. Si bien es frecuente que entre las distintas máquinas haya una compatibilidad máxima con los rangos más frecuentes de grosor, no está de más que nos aseguremos de ello en la información técnica de la plastificadora. Por lo habitual los plásticos que se utilizan comienzan en las 75 micras y van hasta las 250, entendiendo que a mayor grosor, mayor protección le estaremos dando al documento. Además, cuanto más grueso sea el rango de plastificación más temperatura se tendrá que utilizar por parte de la máquina.

Otras características: velocidad, precio, etc.

Por supuesto, hay más factores a valorar, como si la máquina es manual o si introduce algún tipo de proceso automatizado que nos permita ahorrar tiempo en procesos de plastificación a gran escala. La velocidad es importante y se mide en dos vertientes: por el periodo de tiempo que necesita la máquina para calentarse y por el tiempo que se usa durante la plastificación. Un modelo doméstico de calidad se calentará en un espacio de alrededor 5 minutos y tendrá un índice de plastificación de 250 milímetros de superficie al minuto. Así mismo, hay otros aspectos que tendremos que valorar dependiendo de nuestras posibilidades, como el precio que tendrá la máquina y los accesorios que pueda utilizar cada modelo concreto a fin de mejorar la experiencia.

Fundas para plastificar

Cuando ya tengáis decidida la plastificadora que vais a adquirir os recomendamos comprar vuestras primeras fundas. Estas se diferencian por tres factores importantes: el grosor, su tamaño y el acabado que proporcionan. En algunos casos nos tenemos que fijar en las características de nuestra plastificadora para saber qué fundas son las adecuadas, siendo algo importante a recordar. Podemos elegir el tipo de funda dependiendo del trabajo de plastificación que vayamos a realizar y de si se trata de un documento más o menos importante, en lo cual el acabado será clave.

Por tamaño podemos elegir medidas que van desde los 54 x 86 milímetros en el caso más pequeño hasta el formato A2, aunque el documento más frecuente es el A3. Como ya hemos mencionado, el grosor en micras más extendido es el que va desde las 75 a las 250 micras, siendo positivo saber que el grosor aumenta en proporción a la reducción del tamaño. Es decir, si plastificamos un documento pequeño, como una tarjeta, es recomendable utilizar un grosor elevado, mientras que en el caso de documentos grandes resulta preferible usar grosores más reducidos.

Respecto al acabado, podemos elegir entre mate y brillo, siendo este último el recurso más utilizado de forma global. El mate es conveniente en casos en los que queramos un impacto de luz medio en el cual no se produzca ningún tipo de reflejo y que haga que la facilidad de lectura aumente (el menú de un restaurante, por ejemplo).

Venta de plastificadoras baratas

Adquirir una plastificadora a buen precio no es complicado, ya que hay muchas oportunidades y este tipo de máquina no tiene unos costes elevados. No obstante, nos hemos ocupado de hacer una selección en la cual os recomendamos las más convenientes y equilibradas en su relación calidad-precio. Podéis confiar en nuestra selección para aseguraros de comprar una plastificadora barata y de gran rendimiento que seguro que os deja muy satisfechos.

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